Fundición

Tradicionalmente, el rebarbado de la mazarota de las piezas de fundición, originada después del desmolde y granallado, se realiza con muelas de abrasivo convencional. Sin embargo, el desgaste y la necesidad de afilarlas continuamente han hecho necesario buscar soluciones más viables, como la utilización del diamante como superabrasivo.

El uso del diamante evita la deformación de las herramientas y nos permite aumentar la velocidad y eficiencia de rebarbado.

Las máquinas empleadas para tal uso son manuales de alta frecuencia, o máquinas de control numérico de alta productividad.

Nuestras herramientas para fundición se aplican en el rebarbado.